Sostenibles y nutritivos: Los insectos, el alimento del futuro

26 DE ABRIL, 2018

Sostenibles y nutritivos: Los insectos, el alimento del futuro


El mundo está cambiando y las tendencias gastronómicas cambian con él. Según Las Naciones Unidas, para 2050 el mundo va a necesitar producir un 50% más de comida para poder abarcar a 9.000 millones de personas. Sin embargo, debido al cambio climático, las cosechas podrían reducir en más de un 25%. La tierra, el océano, los bosques, se están consumiendo a un nivel inaudito. Por tanto hay que encontrar fuentes alternativas más sostenibles. 

¿Qué tendencia gastronómica está empezando a aflorar a raíz de este problema?

Según las Naciones Unidas, introducir insectos en nuestra pirámide alimenticia es una buena idea para afrontar la realidad: la demanda de alimentos proteicos en las dietas no sólo no disminuirá en las próximas décadas sino que crecerá impulsado por el aumento de población y desarrollo de la clase media en gigantes como China o India.  

Además, muchos países como México, Tailandia, Japón, Indonesia y China con una larga tradición y cultura gastronómica que aprecian el sabor de un insecto no solo como un alimento o como un snack al paso, sino también como una de las exquisiteces de una cocina sofisticada.

Especialmente, en China hemos podido encontrar distintos mercados, puestos de ventas y restaurantes que sirven insectos tanto en ciudades grandes como pequeñas. El mercado de Donghuamen, en Beijing, se convirtió en uno de los más conocidos y populares.

En este y otros mercados, donde asombran los tamaños y variedades de insectos, se pueden encontrar ciempiés, grillos, langostas, arañas, cigarras, escorpiones, larvas de distinta clase y muchos otros que son típicos del lugar.

Sostenibles y nutritivos: Los insectos, el alimento del futuro

¿De dónde viene esta tendencia?

La especie humana come insectos desde hace miles de años y muchas culturas siguen manteniéndolo, a lo que llamamos entomofagia.

La entomofagia (el consumo de insectos y arácnidos, o artrópodos en general) se ha podido documentar como parte de la dieta humana antes de que aparecieran la caza y la agricultura a través del análisis de heces fosilizadas en lugares como América del Norte y México.

En Europa podemos hablar de entomofagia referenciada en distintos textos desde la época de la Grecia clásica y el imperio romano: los habitantes del imperio no le hacían ascos al ciervo volante, uno de los insectos más grandes y que además podemos encontrar entre la fauna de la península ibérica.

Los principales beneficios de estos son:

  1. Los insectos pueden aportarnos una gran cantidad de proteínas: El saltamontes por ejemplo contiene el 20% de su aporte nutricional en proteínas, una cantidad que puede ascender hasta el 60% si se conservan en seco. Las orugas, habituales en la zona de Zimbabue, tienen un aporte proteico de hasta el 80%, una cifra espectacular.
  2. Los insectos pueden aportarnos ácidos grasos poliinsaturados, sobre todo si los consumimos en estado larvario, y también vitaminas y minerales, especialmente calcio y hierro.
  3. Los insectos son de los alimentos más sostenibles. En la actualidad existen más de 1.400 especies de insectos comestibles que se encuentren registrados, aunque es una cifra que va cambiando casi a diario. La cría de insectos en granjas adaptadas para ello es mucho más ecológica que la explotación de ganado: necesita menos terreno, no generan tantos residuos, no necesitan tratamientos con antibióticos y pueden ser una buena alternativa proteica en el caso de que la carne animal dispare su precio debido a la alta demanda.
Nutritivos y sostenibles: Los insectos, el alimento del futuro

Además, Carrefour España ya ha sacado a la venta una línea de insectos. Podemos encontrar disponibles cinco productos distintos de esta gama: Grillos con cebolla y barbacoa, gusanos el buffalo de chili, gusanos el molitor especiados con ajo y finas hierbas y dos tipos de barritas energéticas elaboradas con grillos.

En nuestro viaje a China hemos podido observar como los chinos tienen la cultura de comer insectos arraigada desde hace años. ¿Es hora de que nos planteémos nuevos habitos de vida saludable, tomando alimentos más sostenibles?

¿Quieres conocer nuestros sitios favoritos?